El jugo verde no curará tu cáncer

jugo-verde-cancerLa desinformación sobre el cáncer corre rampante en Internet. Titulares sobre “vivir natural” en sitios web exponen la presunta verdad sobre los doctores y científicos confabulados con las grandes farmacéuticas. De acuerdo con estos supuestos expertos detrás de estas historias, presuntos estudios claman que todo desde bicarbonato y aceite de coco hasta jugo verde pueden curar el cáncer.

A pesar de la falta de estudios bien controlados en la literatura médica que muestren que las terapias “naturales” o basadas en alimentación son efectivas para tratar el cáncer, personajes desde políticos hasta blogueros populares caen en el juego y promueven la desinformación del cáncer. A pesar de los persistentes y peligrosos mitos, el cáncer no es un hongo. Las hierbas y las especies no lo evitarán, la guanábana (soursop), el jugo verde y el bicarbonato no lo curarán. El azúcar no alimenta al cáncer, sostenes con alambre en la parte inferior no atrapan a las toxinas que causan el cáncer de seno y las dietas “ácidas” no lo causan. Cuando se trata de cáncer, pensar que los alimentos y medidas naturales son una buena alternativa a la codicia de las grandes farmacéuticas puede ser una elección fatal.

El curanderismo (charlatanería) sobre el cáncer está entre la retórica más dolorosa y nada científica. Debilita a los científicos quienes dedican años de sus vidas buscando tratamientos. Minimiza el valor de cada vida salvada por la medicina basada en la ciencia. Los supuestos tratamientos de belleza naturales y las modas pasajeras de las dietas son en comparación engaños benignos, podemos dejarlos pasar. Pero los supuestos tratamientos naturales contra el cáncer no son tan benignos. Esta propaganda conduce a la muerte de aquellos quienes podrían de otra forma haber sobrevivido con un tratamiento médico basado en la ciencia.

A pesar de todo comprendo por qué estos mitos están en todas partes. El cáncer es un espectro amenazante, si no lo hemos sufrido nosotros mismos, es probable que al menos uno de nuestros conocidos estén entre los más de 1 millón de americanos (estadounidenses) a quienes se les diagnostica la enfermedad cada año. Agreguen a esto la desconfianza generalizada en las grandes farmacéuticas, la ciencia y una pizca de la falacia “lo natural es mejor” y tenemos una receta para que la desinformación se descontrole.

Cáncer completamente natural.

En su nivel más básico, el cáncer son células creciendo fuera de control. A pesar de los mitos populares sobre que es una enfermedad moderna creada por el hombre, el cáncer es tan natural como un tornado en Kansas y es causado por mutaciones genéticas. Cuando los génomas en nuestras células funcionan correctamente, ellos les dicen a nuestras células cuando multiplicarse y prosperar, cuando no crecer y cuando morir. Otros genes codifican para que las proteínas reparen el daño al ADN.

Nuestro ADN está constantemente replicándose así mismo; cada vez que una célula se divide tiene que copiar 3 billones de caracteres. Los errores que no son corregidos durante la división de las células son conocidos como mutaciones y estas mutaciones se acumulan conforme envejecemos. Esto sucede de manera regular y usualmente no causan mayores problemas. A veces una mutación eventualmente causará enfermedades incluyendo el cáncer cuando se combinan con nuevas mutaciones en divisiones de células siguientes. Cierta gente nace con mutaciones heredadas de uno de sus padres, drásticamente incrementando nuestro riesgo de desarrollar cáncer (como Angelina Jolie y su mutación BRCA). Si cierta concentración genética eventualmente le da a una “tormenta perfecta” de mutaciones, las células comenzarán a crecer fuera de control y obtienes cáncer.

La más temprana descripción del cáncer fue descubierta en un papiro en Egipto y data del año 300 A.C. Hay evidencia de cáncer en restos humanos momificados. Al padre de la medicina moderna, Hipocrates, se le acredita el origen de la palabra, habiendo usado “carcinos” y “carcinoma” para describir tumores. A menos que los egipcios hayan caído presos de las conspiraciones de las grandes farmacéuticas o causado su propio cáncer con tóxinas, es seguro decir que el cáncer es una inherente parte de la vida humana. ¿Moderno, mal creado por el hombre? No lo creo.

Adicionalmente, los cánceres no son un mal de una sola sombrilla. Las células del cáncer son muy heterogéneas incluso dentro de un mismo paciente o tumor, es sorprendente, lo que significa que las mutaciones en una parte de un tumor varían de aquellas en la otra parte del mismo tumor. Muchos cánceres se deben principalmente a mala suerte y no se pueden prevenir aunque esto no detiene a aquellos que proveen de mitos sobre el cáncer de implicar que comiendo los alimentos adecuados o evitando supuestas tóxinas puedes mantener el cáncer a raya o curarlo.

Fraude versus hechos.

Mientras nosotros tenemos control de ciertos aspectos de nuestra salud, es engañoso implicar que el tipo de dieta que uno elige dicta si es que uno obtiene cáncer o sobrevive al cáncer. Dependiendo de la situación, a veces el estilo de vida contribuye a un diagnóstico de cáncer, aunque muchas de las veces la genética y la mala suerte son los principales culpables. Los más grandes factores ambientales y de estilo de vida son la obesidad, tomar alcohol, uso de tabaco, el sol y la exposición al gas radón, ciertos agentes infecciosos como HPV (virus humano del papiloma) y los contaminantes ambientales.

Factores que no causan cáncer incluyen alimentos modificados genéticamente, vacunas, azúcar y colorantes en el latte de caramelo (Starbucks). Las cosas que no previenen o tratan el cáncer incluyen alimentos orgánicos, remedios a base de hierbas, aceite de coco, enemas de café, col rizada (kale), cúrcuma (turmeric) y jugo verde. Sí, los cánceres son inconmensurablemente más complejos que lo que he descrito aquí y sí, una dieta saludable y estilo de vida son importantes. Pero lo que los expertos consideren saludable viene del peso de la evidencia científica. Lo que la medicina alternativa considera “saludable” proviene de un seductor cuento de hadas.

Tomemos por ejemplo la mutación BRCA y el cáncer de mama. Los expertos aconsejan la detección temprana, la “profiláctica” (preventiva) eliminación de los senos y o tejido de los ovarios, o las drogas de quimio-prevención para reducir el riesgo de cáncer. Los proponentes de la salud natural, por otro lado sugieren, “prevenir el cáncer naturalmente”, con “los mejores alimentos del planeta”, incluyendo uvas y maní. Las recomendaciones de los expertos se basan en la evidencia mientras que “GreenMedInfo.com” y “Food Babes” sus consejos usualmente tienen raíces en un solo estudio científico, escogido a propósito, que es gravemente malinterpretado, convirtiendo los resultados del tamaño de una hormiga en una montaña de falsa esperanza. De nuevo, porque un compuesto encontrado en cierta fruta o nuez interactúa favorablemente con las células in vitro  no signfica que comer un montón de uva evitará el cáncer si tienes una mutación mortífera.

Los vendedores ambulantes de la medicina alternativa siempre tienen algo que vender, y eso que critican a las grandes farmacéuticas por su codicia. Artículos camuflados en términos científicos no son nada más que tonterias convincentes disfrazadas como pericia en la materia. Sitios como Natural News, Eden Prescription y Truth About Cancer, alardean que ciertas hierbas o frutas “matan las células del cáncer in vitro”. Sólo porque algo mata las células del cáncer in vitro, significa en una placa de Petri o tubo de ensayo en un laboratorio, no significa que hará lo mismo en un organismo vivo (in vivo). En realidad no es tan difícil matar las células del cáncer en una placa. Es realmente retador hacer lo mismo en un ser vivo y sin dañar sus células sanas.

Tratamientos “naturales” que matan.

El doble de gente está sobreviviendo al cáncer hoy que en 1992. De acuerdo a los datos del Instituto Nacional del Cáncer, las muertes por cáncer cayeron 22% desde 1990 al 2011. Esto se debe en gran parte a los avances en la secuenciación de ADN, la medicina genómica y el duro trabajo de científicos, agencias del gobierno, academias y el sector privado. Estamos ahora en la etapa infantil de tratar pacientes de cáncer basados en las mutaciones específicas únicas para sus cánceres y estos descubrimientos son sumamente prometedores.

Cuando pregunté si el cáncer será una sentencia menos peligrosa para los hijos de mis hijos que para nosotros, el Dr. David I. Smith investigador de cáncer de Mayo Clinic me dijo, “no tienes que ir tan lejos como los hijos de tus hijos. De hecho, nuestra generación necesita aguantar un poquito más. ¿Para tus hijos? Tendremos tales niveles de sofisticación. Se mueve muy rápido”.

Sofisticación ciertamente. El tratamiento es diferente de un paciente de cáncer de mama a otro, de un paciente de cáncer de colón a otro. Pensar que la gente está rastrillando dinero promoviendo alimentos, hierbas y aceites para evitar o curar el cáncer hasta pareciera cómico si no fuera desgraciadamente trágico.

Pero sucede. Jess Ainscough simultáneamente una víctima y autora de la charlatanería sobre el cáncer, fue una bloguera australiana y escritora de modas, murió a principios de año a la edad de 30. Sufría de un sarcoma epitelioide, un cáncer agresivo y raro que se presentó como una masa de tumor en su brazo y hombro. Ella fue diagnosticada con este cáncer a la edad de 22. Luego de una quimioterapia infructuosa, los doctores recomendaron la amputación de su brazo izquierdo y de su hombro.

En su lugar Ainscough adoptó el Protocolo Gerson, el cual involucra consumir el jugo de más de 20 libras de frutas y vegetales, tomar aceite de ricino y consumir hasta 5 enemas de café al día. Ella se hizo conocer como la “guerrera del bienestar” (wellness warrior), alegando que se estaba curando naturalmente y alentando a otros a hacer lo mismo. La Sociedad Americana del Cáncer condena el Protocolo Gerson como inefectivo e incluso dañino, y la FDA no lo ha aprobado. A pesar de todo, Ainscough fue ganando legiones de seguidores por todo el mundo quienes seguían su forma “natural” para tratar la enfermedad y aplaudían su recuperación.

Pero Ainscough no se recuperó. Ella murió, y también lo hizo su madre, quien fue diagnosticada con cáncer de mama en la primavera del 2011, Sharyn Ainscough también siguió el Protocolo Gerson como tratamiento para su cáncer. Ella murió en octubre del 2013. Los doctores dicen que ése era su pronóstico sin el tratamiento médico recomendado.

La historia de Ainscough pudo haber terminado de otra forma. Aunque ella y su seguidores argumentaron que su cáncer era incurable, los expertos no están de acuerdo. El renombrado oncologista quirúrgico y bloguero David Gorski escribió, “Jess Ainscough tenía una chance, una buena chance. Éso es usualmente el caso para la mayoría de cánceres; tu primera chance es tu mejor chance, y nosotros como doctores del cáncer necesitamos hacer que cuente”. Mientras la única esperanza de Ainscough era una amputación que la hubiera dejado sin un brazo, la mayoría de los tratamientos científicos de pacientes de cáncer no son tan horrendos. Aunque la combinación de quimioterapia y radiación son de lejos placenteras, palidecen en comparación con una vida sin una extremidad.

Aún así, Ainscough alentó a pacientes de cáncer que tenían pronósticos más alentadores que el suyo a sanar usando métodos inefectivos, potencialmente poniéndolos en peligro. Ella también hizo una considerable suma de dinero en esta forma de consejo, convirtiendo sus creencias en un negocio. Mientras la col rizada y los enemas de café están demostrados que no curan el cáncer, Ainscough ocultó su condición que se iba deteriorando a sus seguidores. Aunque ella eventualmente admitió que la terapia Gerson no estaba funcionando, el daño ya estaba hecho. Los pacientes con mejores probabilidades que ella perdieron tiempo precioso durante el cual el tratamiento normal podría haber ayudado. Es difícil de cuantificar a cuanta gente las falsas esperanzas de Ainscough condenaron, aún una sola muerte por rechazar el tratamiento convencional es demasiado.

Tratamientos “naturales” que funcionan.

La madre naturaleza a menudo ofrece tratamientos de cáncer, pero no vienen en la forma de suplementos herbales y polvos de sospechosos vendedores en línea.

Cuando algo “natural” tiene propiedades contra el cáncer, como la droga Taxol, la cual se deriva de la corteza del árbol del tejo del Pacífico, no es la “cura natural que las grandes farmacéuticas no quieren que sepas”. Los científicos sistemáticamente estudian el compuesto natural por años e incluso décadas y a veces puede ser convertida en una droga que salva vidas.

El Dr. Smith me dijo sobre la desconfianza contra los científicos, “si hubiera curas para el cáncer, las estaríamos viendo. No es que tengamos algo que no queremos hacerlo disponible al público”. A pesar de eso las estafas de la medicina alternativa te quieren hacer creer que consumiendo un suplemento dietético naturalmente puedes luchar o evitar el cáncer, simplemente no funciona así. En realidad, los investigadores están haciendo lo mejor que pueden y deberíamos alentarlos. Los verdaderos villanos son aquellos diciéndote que las pastillas de fruta curarán el cáncer.

Gizmodo por Kavin Senapathy en Gawker, compartido por Alissa Walker para Gizmodo. Ilustración por Jim Cooke.

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