¿Por qué Tesla no puede vender autos en gran parte de Estados Unidos?

Este artículo es muy interesante sobre Tesla Motors un fabricante de automóviles eléctricos. Su modelo Tesla Model S consiguió el título de “best overall” (mejor en general) en Consumer Reports el 2014 este reporte incluía automóviles no eléctricos también.
A pesar de todo los esfuerzos que su gerente general, el famoso Elon Musk, para expandir su imperio EV (vehículos eléctricos), estado por estado en los Estados Unidos están tratando de hacerlo retroceder. Y no se debe a que esos estados estén en contra de los vehículos eléctricos, de Musk o de Tesla; es por la manera en que Tesla quiere vender sus autos. Específicamente se trata de “dinero”.

¿Qué quiere Tesla?

Como todos sabemos Apple tiene tiendas donde vende sus computadoras, tabletas, teléfonos y otras cosas: Tiendas Apple. Tesla quiere eso. Este es su modelo:

  1. Fabricar cosas.
  2. Vender esas cosas directamente a los consumidores en tiendas de Tesla y operadas por Tesla.

El problema es la segunda parte. Específicamente Tesla quiere tener tiendas y dirigirlas, en vez de usar concesionarios “dealerships” en los Estados Unidos. Cuando se trata de autos nuevos, el concepto de “ventas directas al consumidor” es ilegal en muchos estados. Algunos estados están agregando leyes para prohibirlo. Por ejemplo en marzo el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie firmó una ley que específicamente hace las ventas directas al consumidor ilegales.

¿Por qué?

¿Por qué tantos estados tienen leyes que van en contra de la venta directa de autos? Por la forma en que el sistema de concesionarios trabaja. En los inicios de la industria automotriz, los fabricantes de autos necesitaban que los dueños de franquicias individuales inviertan y pongan un sistema para que los consumidores puedan comprar vehículos. Sin carreteras, transportan vehículos era difícil. Adicionalmente, los autos requerían mucho mantenimiento en esas épocas. Por lo tanto el modelo de franquicia nació.

Las compañías que producían autos, Ford, General Motors, etc. negociaban tratos con los concesionarios. En “The New Yorker” explicaban esto en una publicación del 2009, esos primeros tratos estaban pesadamente en contra de los concesionarios:

En 1920, por ejemplo, la economía de Estados Unidos alcanzó una profunda depresión. Pero Henry Ford siguió manejando sus fábricas a máxima capacidad y forzó a miles de concesionarios de Ford en todo el país a comprar autos nuevos que tenían poca probabilidad de venderse. Los concesionarios sabían que si decían que no, no volverían a ver un Modelo T, por eso se comieron el inventario. Una década después, cuando la “Gran depresión” golpeó, Ford y GM utilizaron la misma estrategia para conseguir que las líneas de producción siguieran funcionando. Utilizaron a los concesionarios como un colchón contra tiempos difíciles.

Para protegerse, los concesionarios de autos formaron asociaciones. Se crearon leyes y son esas leyes, creadas para proteger a los concesionarios, que están interfiriendo con la habilidad de Tesla para vender autos directamente a los consumidores. Aquí está la lógica del argumento: Si Tesla puede vender autos directamente a los consumidores, ¿qué evita que el resto de la industria del automóvil haga eso?

El argumento completo en contra de que Tesla venda autos directamente a los consumidores es que los concesionarios “podrían” tener que enfrentar la competencia de las compañías que actualmente están representando.

Eso es, no se trata de Tesla o de los vehículos eléctricos. Se trata de dinero. Es un argumento en contra de la competencia que podría o no manifestarse realmente.

Por otro lado, Tesla podría ir por la ruta de la franquicia y rendirse. Pero ¿debería hacerlo? ¿No debería Tesla poder vender sus autos directamente a los consumidores? Este lado del argumento también se trata de dinero, sin duda, pero hay un aspecto de control también. Y 50 años de hacer “lobby” político han agregado varias restricciones, grandemente a favor de la franquicia. Tesla no quiere tener parte de eso. Musk lo puso brevemente en un artículo de marzo del 2014:

La razón que no escogimos hacer esto es que los concesionarios de autos tiene un conflicto de intereses fundamental entre promover autos de combustión (gasolina), lo cual constituye virtualmente toda su ganancia, y los autos eléctricos, lo cual constituye virtualmente nada. Además es mucho más difícil vender un auto con una nueva tecnología de una compañía nueva cuando la gente está acostumbrada a lo antiguo. Inevitablemente, ellos regresarán a vender lo que les es más fácil y el juego se acabó para la compañía nueva (Tesla).

¿Con quién pelea Tesla?

Con las asociaciones de concesionarios. La National Automobile Delers Asociation (NADA) número 19 en la lista de donaciones políticas, sus ventas son el 15% de todas las ventas en Estados Unidos. Esto es 1/7 de las ventas totales del país. Cuando además tienen un brazo político que golpea fuerte en la capital Washington DC, es más poderosa todavía.

La administración de Obama respondió a la petición “We the People petition” del viernes en lo referente a la venta de autos directo-al-consumidor. La petición específicamente le pedía al presidente Obama “permitir a Tesla Motors vender directamente al consumidor en todos los 50 estados”.

El asistente especial del presidente para energía y cambio climático, Dan Utech, escribió: “Las leyes regulando las ventas de autos son temas que se han tratado tradicionalmente con los que hacen las leyes a nivel de estado. Creemos en la meta de mejorar la elección del consumidor para las familias americanas, incluyendo más vehículos que provean de ahorros al momento de echar gasolina para los consumidores. A pesar de todo, comprendemos que cambiar las leyes actuales sobre la venta directa-al-consumidor requiría un acto del Congreso.

En otras palabras: La Casa Blanca no puede hacer mucho legalmente sin que el Congreso primero introduzca un proyecto de ley, pasarlo y dárselo al presidente para firmar.

Próximos pasos.

En el 2010, la administración Obama ayudó a asegurar préstamos avalados por el gobierno para Tesla aproximadamente $465 millones. El prestamo ya ha sido pagado y el Modelo S de Tesla es un éxito por la crítica y comercialmente. Esta guerra de desgaste que Tesla hace estado por estado, los próximos años serán críticos para la compañía de Musk en los Estados Unidos.

La creación de corredores de recarga en ambas costas y permitir la conducción de costa a costa con los centros “Supercharger”, hace más fácil poder tener un auto Tesla. Pero, ¿te dejarán comprar uno?

Extraído de Engadget – Ben Gilbert.

Un pensamiento en “¿Por qué Tesla no puede vender autos en gran parte de Estados Unidos?”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s